Es un divertido y rápido juego de cartas que trata de comer el menú perfecto. Para ello, deberán combinar las cartas de la mejor forma posible, pero el problema es que las cartas circulan a toda velocidad por la mesa y en cada turno solo se puede jugar una carta, tras lo cual las cartas cambian de mano. Recomendado para mayores de 8 años.